Piel | Mi Rutina 2017

¡Ya está aquí, ya llegó!

No es Paco con las rebajas, es Cris con el post sobre piel que me habéis pedido por activa, pasiva, subtexto, plegaria, ruego y que yo os prometí por activa, pasiva, subtexto, juramento y finalmente, acción.

No es más que un post añadido a los que pueblan la web sobre productos y cuidados en general para la piel del rostro (igghhhhh qué poco me gusta esa palabra): LA RUTINA FACIAL.

Como ya os comenté en un post anterior que está intrínsecamente relacionado con éste, creo que se le da demasiada importancia a los productos que usan las personas a las que seguimos. Me refiero particularmente, y creo que a todas nos suena, ese pensamiento generalizado de “ah, pues si ella usa X y tiene esa piel, voy a usar exactamente lo mismo y espero los mismos resultados”. Desde mi punto de vista esto es un fallo garrafal, y es uno en el que he caído incontables veces.

Oh the shame.

Y en este post me voy a centrar en hablaros de productos, etc., pero ya sabéis que pienso que en cuestiones de piel es igual o más importante prestar atención a otros temas como el sueño, la calidad de nuestros alimentos, el estrés…

Yo me considero apasionada del cuidado facial. Hay pocas cosas que me gusten igual o más (lo único que me viene a la cabeza ahora mismo son los hojaldres de Astorga), y mi principal problema es que quiero probarlo todo cuando mi piel es de ésas que se beneficia de la sosería epitelial.

La sosería epitelial, como yo la llamo, Sosi para los allegados, es el extraño fenómeno que bendice con su presencia a algunas pieles. Digo algunas porque muchas son más del picaflorismo y les va mejor en una rutina más variada.

Básicamente se trata del hecho de que a algunas pieles, como la mía, les va mejor con una rutina simple sin grandes cambios, sin interminables pasos y menos “activa”. Con menos activa me refiero a usar ácidos de guindas a ciruelas (con lo que yo he sido), introducir ingredientes activos poco a poco y de forma progresiva (creo que de esto se benefician todas) y tener una rutina básica basiquísima a la que volver cuando las cosas se ponen como en la víspera de la batalla de Culloden.

MI RUTINA SOS (para situaciones extremas)

Recuerdo una temporada en estos meses de atrás en la que, desesperada porque tenía la piel SEQUÍSIMA y tirante y de todo (recuerdo salir de la piscina y tener que pasar por el Corte Inglés a ponerme la primera crema que me ofrecieran probar, no os digo más), decidí cortar por lo sano y limitarme a usar un limpiador (éste), agua termal de Avène y aceite de jojoba. Y eso únicamente una vez al día, por las noches. Obviamente estuve sin llevar maquillaje esa temporada, pero es que tampoco me apetecía, porque todo se veía fatal. Ésa sería mi rutina SOS, porque la verdad es que me funcionó, a día de hoy ya no salgo de la ducha con la piel roja y más tirante que los pómulos de Amanda Lepore.

Pero, vamos a ver, las cosas claras y el chocolate espeso. No es rutina para una aficionada al cuidado facial. Mi piel se beneficia de esta sosería pero yo, a nivel espiritual, me beneficio del Momento Yo, del untarse, del tirarse sobre un diván en tu bata de marabú con una mascarilla puesta.

MI RUTINA BÁSICA (a la que volver cuando la cosa se pone chunguer)

Vendría a ser una rutina sencilla, base, sobre la que probar nuevas cosas poco a poco.

Por la mañana consta de:

+ Un limpiador suave: mis favoritos vienen en textura leche o gel, no hacen espuma y están indicados para piel sensible, por lo general. Ahora estoy usando el limpiador Creamy Fruit Oil Cleanser de Earth Science. Lo amo, lo idolatro, y podéis pispar aquí la reseña si es vuestro menester.

+ Un flus-flis: por todas partes he leído en rutinas lo de aplicar productos en piel humedecida y debo decir que me declaro fan. Además, ciertos flus-flis tienen sus propios beneficios calmantes, hidratantes e incluso desinfectantes. Yo estaba usando hasta hace poco agua termal de Avène, pero tengo en la recámara agua de rosas, Serozinc y agua Evian en spray porque soy fancy like that.

+ Protector solar: la protección solar es importantíiiiiisima. Me importa un pepino que os queráis poner morenas, yo uso SPF50+ y nunca menos de 30 en el cuerpo y me sigo poniendo como los titos. Fototipos, y’all. Vale que en un día nublado y por la tarde-noche se puede ir perfectamente con el que obtengamos de maquillaje (soy de la escuela Hirons en este aspecto), pero protegeos, por los dioses. Mucha gente no lo usa porque piensa o ha tenido la experiencia de que todos son grasos y provocan brotes de granos. La respuesta a lo primero es: busca otro, porque anda que no hay; y la respuesta a lo segundo es: el problema no es el protector solar sino asegurarse de que se retira bien por las noches. No me vale un agüita y una limpieza de dos segundos. Doble limpieza. He usado la protección solar de The Body Shop y ahora estoy acabando el famoso Anthelios XL Ultra Light Fluido SPF50+ en su versión sin perfume.

Estos son mis tres pasos básicos que no me salto.

Limpiadores en uso… la leche de Earth Science, el gel de Simple y el bálsamo de Banila co.

Por la noche consta de:

+ Doble limpieza: yo siempre hago doble limpieza, sobre todo porque como os he comentado antes llevo SPF50+ all day errday. No siempre uso un bálsamo desmaquillante de esos que te quitan hasta las ideas como primer paso, pero siempre limpio dos veces con dos texturas: una aceitosa y una tipo gel. Puede ser bálsamo desmaquillante y gel limpiador si me he maquillado, puede ser aceite desmaquillante y leche limpiadora (normalmente ésta) si me he maquillado poco, puede ser leche limpiadora y gel limpiador si no me he maquillado, o cualquier mezcla de lo anterior, dependiendo un poco de lo que me apetezca y de cómo tenga la piel en general.

+ Flus-flis güan mor taim: lo mismo de antes.

+ Sérum: ahora mismo estoy usando Ultimune de Shiseido, pero no le tengo particular apego ni despego. Mi objetivo es usar algo más específico para la piel: bien para pigmentación post-acneica, bien calmante de rojeces, bien hidratante… La verdad es que en tema sérums tampoco tengo un favorito, tengo un par que me gustan mucho (Intensive Skin Serum de Bobbi Brown y el mítico ANR) pero no para repetir a toda costa.

Flus-flis de Evian, sérum Ultimune de Shiseido y mi protección solar.

+ Aceite: me encantan los aceites. Creo que lo sabéis, lo sabe mi familia, lo sabe hasta el gato de mi vecina. Tengo un montón y voy variando según tenga la piel, algunas veces los mezclo, algunas veces uso varios… El de jojoba es mi favorito como básico, pero también me gusta el de rosa mosqueta de Pai, los de Clarins, Caudalie… ahora me he comprado La Belle Lune y me muero por probarlo… En resumen, que echo unas gotas en la palma de la mano, lo caliento frotando las dos manos, y aplico masajeando y/o a toques.

Aceites en uso: Natural Glow de Andalou Naturals y jojoba.

+ Contorno de ojos: éste de Antipodes. El área de alrededor de mis ojos es seca y además tengo los ojos sensibles, con lo que a un contorno de ojos no le pido milagros porlaobraygraciadelseñó. Simplemente: que dure la hidratación, que no tenga perfume, que no me migre al ojo y que sea espeso pero no grasiento. El que os digo lo cumple, como ya os comenté, pero creo que el mejor que he probado hasta el momento ha sido el de Charlotte Tilbury, el Magic Eye Rescue.

Solución de cafeína y EGCG y crema de Antipodes, ambas para la zona del contorno de ojos.

EXTRAS

Cosas que uso esporádicamente:

+ Ácidos AHA/BHA: os he hablado muchísimas veces de ellos y, aunque sigo defendiendo que son ingredientes muy buenos, sí que he notado cómo se puede fragilizar y sensibilizar la piel si se abusa de ellos. Por lo que ahora he disminuido mucho su frecuencia, e incluso con algunos productos me limito a usarlos en áreas problemáticas concretas.

+ Exfoliantes físicos: no soy muy fan de este tipo de exfoliantes de “granos”. Me parece que la gran mayoría hacen más mal que bien. De hecho, de los que conozco, solamente usaría dos. Uno que uso muy de vez en cuando (reitero el MUY) es el polvo exfoliante de Sephora mezclado con un limpiador, y el otro que me gusta es el de dermabrasión de Kiehl’s.

Una de mis mascarillas favoritas.

+ Mascarillas de arcilla: otra cosa que me gusta casi igual que los aceites son las mascarillas de arcilla. Normalmente prefiero hacer las mías mezclando arcilla en polvo con agua, pero también hay algunas que vienen preparadas que me encantan, por ejemplo: Black Mud de Sea Minerals (lo único que no me gusta es el envase, si no la gastas relativamente rápido se te seca… que se puede rehidratar, sí, pero ain’t nobody got time for dat), Blemish Mud de Montagne Jeunesse (un descubrimiento reciente que ME ENCANTA <3) y la Purifying Enzyme Mask de Palmer’s. Tanto la Black Mud como la de Palmer’s las he comprado en iHerb.

¡Y eso es todo!

3 comments

  1. Estuve a punto de meter el limpiador de Earth Science en el carrito pero al final no me encajó en el envío! Coincido en que las mascarillas de Montagne Jeunesse molan <3.

    Soy incapaz te tener una rutina con más de 2-3 productos... ¡porque me olvido! Ahora para los meses de frío uso el limpiador suavito de centella de Kiehl's, compartido a medias con mi madre porque me dura la vida, y para los meses de calor el de caléndula. Con eso y la hidratante voy que chuto en condiciones normales.

    Los ácidos, tengo el botecito pequeño del de Pixi para cuando empiezo a notar textura raruna y como alternativa a ello el microdermabrasion de Derma-e y el de sephora. Y el flus-flis con agua de rosas lo uso de higos a peras cuando a) me acuerdo o b) veo que ando en el lado seco de la piel mixta. La verdad es que con el cepillo de silicona del Lidl suelo deshacerme con facilidad de la textura rara y no tengo que recurrir a los exfoliantes a menudo.

    Respecto a la protección solar, estoy de sol a sol encerrada en la oficina, así que en mi caso se reduce a la que lleva la hidratante. Cuando voy a estar por la calle más tiempo sí que la subo, aunque confieso que ahora no podría porque se me ha acabado xD. Me apunto la Anthelios para la próxima.

    ¡Cuéntanos más cosas ahora que has vuelto a la vida de estudiante!

  2. Entrada genial Cris!! Yo desde luego no soy una experta en cuidado facial pero si que es verdad que ha llegado un momento en el que he visto que mantener una rutina (a pesar de querer probar 1000 productos distintos) y simplificarla es lo mejor que me está yendo.

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