Estée Lauder Advanced Night Repair Synchronized Recovery Complex II

O, como se conoce más “coloquialmente”, el sérum ANR (Advanced Night Repair).

Este sérum es quizá el producto más popular de Estée Lauder. Mucha gente que conozco lo ha probado, y gran parte de esa gente lo usa de manera regular. Parece funcionar en todo tipo de pieles, y aunque no es un producto barato, es uno en el que, desde mi punto de vista, merece la pena invertir. Sobre todo teniendo en cuenta de que los sérums suelen ser el paso “que más hace” de la rutina: están formulados para funcionar a un nivel más profundo que el resto de productos y suelen tener una alta concentración de activos.

A mí me encanta.

Cuando empezaba con el blog y no tenía mucha idea sobre productos, tuve la oportunidad de probarlo gracias a una promoción que hizo una revista “femenina”. Recuerdo que salía bastante mejor si ibas capturando las revistas como Pokémon legendarios hasta hacerte con la misma cantidad de sérum que en el tamaño de venta al público. Hay que ver lo que nos gusta una ganga.

Desde entonces he ido probando alguna muestra y minitalla que otra gracias a los sets de minis y regalos por compra y mi opinión permanece igual, incluso ha mejorado después de la reciente reformulación.

Es uno de mis sérums favoritos junto al Intensive Skin Supplement de Bobbi Brown y el Cellagen de Earth Science. Los tres tienen una textura ligera, se absorben con facilidad y tienen beneficios visibles instantáneamente, así como a largo plazo.

Personalmente noto que éste en concreto es muy calmante y reparador, sobre todo en rojeces ocasionadas por granitos o restos de los mismos. Es oil-free, no comedogénico, no lleva fragancia y está indicado para todo tipo de pieles (me lo creo).

Una de las mejores cosas para hacer con tu sérum en verano es meterlo en el frigorífico y aplicarlo por la noche un día de playa o piscina. BLISS. Y aunque no lo metáis en el frigo, os puedo asegurar que notaréis la diferencia en la piel a la mañana siguiente.

¿Cuál es vuestro sérum favorito?

¿Es necesario cuidar una piel joven?

No sé si recordáis una sección de reflexiones que creé y que por ahora no tiene mucho lovin’. Voy a hacer un aparte y comentar algo que estuve hablando con un par de amigas el otro día, y es la “necesidad” o “no necesidad” de cuidarse la piel cuando se es joven. 

Parece ser que hay una creencia popular por la que cuando eres joven “una no se cuida la piel porque total, la tiene bien y es joven, y no necesita cuidársela”. Yo conozco muy poca gente, joven o no joven (yo creo que la juventud no es cuestión de años sino de mentalidad, pero en este caso hablemos de edad numérica) que tenga la piel bonita y perfecta solamente por el hecho de ser jóvenes. Es lógico pensar que la genética, la edad y el modo de vida juegan gran parte en el estado de la piel, porque es así. Pero la mayoría de gente que yo conozco (joven o no joven) con piel bonita, la tiene así porque se la cuida. Y la gente “no joven” que la tiene bonita es porque se la ha cuidado de joven. Vale que siempre está esa persona que tiene la piel perfecta de siempre y no hace nada en especial, pero a esa gente la ponemos en la categoría de los unicornios y otras especies mitológicas.

Por mi parte, he de decir que no tengo la piel perfecta. Pero es que no la he tenido nunca, considerando nunca como a partir de la pubertad. Considero que dentro de mis posibilidades, tengo la piel bastante bien. Unos días la tengo mejores que otros, pero en general he logrado comprenderla y llevo una rutina adecuada. Con esto no quiero decir que me obsesione con tenerla perfecta, la perfección es un concepto muy complejo y humanamente imposible (por mucho que nos lo vendan). Tengo el contorno de ojos seco y sensible, un par de manchas, el/los típico/s granito/s hormonal/es, a veces se vuelve loca y me salen parches secos, o se enrojece… Pero sí me gusta y me satisface cuidarla, como me gusta y satisface cuidarme las uñas, la piel del cuerpo, el pelo o el intelecto.

Pero volvamos al tema central. Me explico: si cuando eres joven no te cuidas la piel porque “total, la tienes bien”, va a llegar un momento en el que lo vas a notar, y te vas a preguntar qué le ha pasado a tu piel, si “siempre la has tenido bien”.

Una de mis amigas contaba la anécdota de una señora muy mayor con muchas manchas solares que fue a la farmacia y pidió una crema para quitárselas. La farmacéutica le recomendó una y le recordó que las cremas tienen cierto límite, y que era importante que se aplicara la protección solar. La señora le contestó, sorprendida, que las manchas no le habían salido por no usar protección solar, porque “llevo toda la vida sin usarla y antes no me salían”.

¿Entendéis por dónde voy?

A veces algunas chicas me piden consejo para empezar a cuidarse la piel, y yo no veo ningún problema (es más, todo lo contrario) en que lo hagan. Hombre, quizá una chica de 16 años no necesite gran cosa, pero puede que sí lo necesite, o que quiera usarlo. En cualquier caso, me parece que una vez más entra en juego la máxima “que cada uno se embadurne como quiera”.

Al fin y al cabo, hay que tener en cuenta que las cremas no son milagrosas, que el daño solar y el relacionado con el estilo de vida es acumulativo (se manifiesta con la edad), y que no puede ir una a los 50 buscando una crema milagrosa que deshaga años de despreocupación o descuido hacia el órgano más grande del cuerpo y uno de los más importantes.

La respuesta es: sí, es necesario cuidar una piel joven, tanto como cuidar una piel madura. Ambas tienen necesidades diferentes, pero sigue siendo importante y, por qué no, gratificante, mantenerla saludable.

Estée Lauder Revitalizing Supreme Eye Cream

Hace mucho que no odiaba un producto con la intensidad con la que odio este contorno de ojos de Estée Lauder. Lo compré porque lo recomienda mucho Anna de Vivianna Does Makeup, decía que había gastado unos cuantos botes y yo siempre estoy ojo avizor con este tipo de productos.

Para que tengáis un poco de historia previa de la cantidad de razones por las que personalmente no me gusta este producto, os cuento: no me gustan los productos de tratamiento con purpurina. Esto me lo he encontrado sobre todo en contornos de ojos. Es una cosa que probablemente no me molestaría mucho si el producto fuera bueno y lo fuera a usar por la mañana, antes de maquillarme. Pero para días en los que no voy maquillada o por las noches, POR QUÉ. Este contorno tiene purpurina. Muy finita, sí, pero que no, que no. Que no.

La textura sí me gusta, no es demasiado ligera ni demasiado grasa. Por otra parte, también me gusta el envase. Yo es que soy un poco abuela en lo que a envases se refiere y en general ngl.

Otra cosa que tiene, o más bien que no tiene, es que no hace particularmente nada. No es especialmente hidratante, ni alisador, ni ná. De hecho, a mí me pican un poco los ojos cada vez que lo uso (no sé qué será, porque no lleva perfume). Tengo que dejar una distancia de por lo menos hasta el hueso del pómulo para que esto no me suceda. Lo cual es totalmente contrario al objetivo de un contorno de ojos, que no sé, digo yo que sería usarlo EN EL CONTORNO DE LOS OJOS.

Por si los fallos en lo más importante fueran poco, este contorno de ojos no es precisamente barato. Yo confío en Estée Lauder como marca y en Anna como blogger, pero este producto me ha dejado más fría que un polo de limón en un camión frigorífico.

Había pensado dárselo a mi madre, pero como a ella se le olvidaría dárselo y acabaría poniéndose malo, pretendo gastarlo mezclado en bases de maquillaje para darles un plus de luminosidad. Lo de tirarlo está fuera de la cuestión.

¿Lo habéis probado? ¿Me recomendaríais otro contorno de Estée Lauder?

Kiehl’s Over-Night Biological Peel

Tengo una historia de amor y odio con Kiehl’s. He probado muchas cosas de la marca y la gran mayoría me han parecido aceptables, pero sin más. El caso es que poco a poco, y gracias a algunas recomendaciones vuestras y otros “me tiro a la piscina” míos, he encontrado algunos productos que me encantan. Así que en realidad no es amor y odio, más bien psé y mancanta. Vosotras me entendéis.

El peeling biológico nocturno (Over-Night Biological Peel) es uno de esos productos que me encantan. Se trata de un exfoliante químico a base de urea, un componente químico que se encuentra de manera natural en el cuerpo humano (no digo dónde, ahí está Google con su sabiduría). La urea que se utiliza en cosmética es urea sintética, fabricada en laboratorio, así que no os preocupéis, que no os estáis poniendo nada de procedencia cuestionable en la cara.

La peculiaridad que tiene la (+) urea es que funciona de dos maneras: por una parte ayuda a la renovación celular deshaciéndose de las células muertas de la epidermis; y por otra, actúa como hidratante gracias a su capacidad de atrapar agua en las capas más superficiales de la piel.

O sea, la urea tiene una acción muy similar a la de los hidroxiácidos (de los que os he hablado hasta aburrir), pero es más gradual, menos invasiva y sobre todo más gentil con la piel. Este producto me parece ideal para pieles que no toleren los hidroxiácidos pero quieran esa acción renovadora, o pieles que estén sensibilizadas momentáneamente a los hidroxiácidos.

Este producto, además, tiene (+) hialuronato de sodio, derivado (sal) del ácido hialurónico. Este ingrediente forma una capa algo viscosa en la piel que la calma y le aporta elasticidad. Y también contiene algo llamado (+) HEPES (pa’ abreviar), cuya función es, en resumen y generalizando un poco, ayudar a la urea en esa acción alisadora.

Yo llevo usando AHAs de forma bastante ininterrumpida desde febrero y lo empezaba a notar, no sólo por ellos en sí mismos sino porque en los productos que he usado con éxito vienen suspendidos en alcohol, que últimamente me estaba resultando demasiado irritante. Así que cuando me he visto la piel sensibilizada y como una culebra en plena muda (verídico af comolavidamismaoigan), me he enchufado esto y me ha venido de maravilla. Me ha calmado la piel pero ha seguido con la exfoliación que necesito.

Tengo entendido que no hay límite de uso, que incluso puede ser algo diario. Más bien nocturno, como bien indica el nombre. Lo que sí quiero apuntar aquí y ahora es que es un poco pegajoso, con lo cual lo óptimo sería dejarlo secar por completo antes de lanzarnos panza abajo en la almohada. El envase (50 ml) es de cristal opaco y con dispensador. Si yo creara cosmética todos mis frascos serían de cristal opaco, además de conservarse mejor los ingredientes, quedan fetén en el cuarto de baño y dan mucha satisfacción al cogerlos porque pesan. Son las pequeñas cosas.

¿Habéis probado este producto de Kiehl’s? ¿Os interesaría?

L’oréal Infalible Maquillaje en Polvo 24H

Nunca antes he usado una base en polvo. Recuerdo que la última vez que estuve en Madrid y quedé con algunas de vosotras, una chica me comentó que ella (¡un saludo si me estás leyendo!) siempre usaba corrector y base en polvo. Únicamente, quiero decir. Yo siempre había relacionado las bases en polvo con ese acabado mate y polvoriento que #foreverNOPE, pero ella cambió mi idea radicalmente. También me incitó a comprarme exactamente lo que llevaba puesto en los labios, porque DAMNNN 😍

El caso es que estaba yo un día en la droguería comprando Nivea de lata azul (que es lo más maravilloso que se puede usar en los pies… #denada) y me dio por mirar el mueble de L’oréal. Y también me dio por comprarme mi primera base en polvo, sin muchas expectativas. A día de hoy debo decir que me ha sorprendido muy gratamente.

Lo que más me gusta de la base de maquillaje en polvo Infalible de L’oréal es que es suavísima, y esa característica se traslada a la piel. Sella el maquillaje y deja la cara mate pero no polvorienta, sedosa que no siliconada al tacto. La piel SE VE más suave y lisa.

Yo utilizo el tono 225 Beige, aunque ahora mismo me queda un poco claro para usarlo por toda la cara. El otro día lo probé para sellar el corrector y aluciné, con el siguiente método: primero apliqué el corrector Radiance Reveal de Bourjois y después pasé una esponja húmeda (que no mojada, ya sabéis) por el polvo (que por cierto se puede usar seco o mojado) y lo apliqué con la parte plana de dicha esponja.

Life changing.

Quedó la zona iluminada pero no encalá blanquecina.

Añade solamente un plus de cobertura, yo no la utilizaría como base única pero sí, por ejemplo, para darle un “empujón” a una crema con color, o a una base líquida para dejarla perfecta y pulida y maravillosa y u can’t touch this na nanana.

La polvera trae un compartimento donde podemos encontrar una esponja, perfecta para poner en práctica la técnica que os he comentado. Yo usé la esponja de Real Techniques porque ya la tenía preparada. También hay un espejo relativamente grande perfecto para quitarte esa pestaña que se te ha metido en el ojo y te lo está haciendo polvo, o el más difícil todavía, esas fibras pequeñitas que se pueden meter en el ojo y que no ves porque son transparentes pero ESTÁN AHÍ y ¡lo que molestan!.

Total, que para ser mi primera base en polvo he quedado encantada. Creo que me haré con un tono más oscuro para verano, que con éste parezco Miércoles Addams (que no es un mal look, pero no es mi objetivo rn). Sólo hay un tono más oscuro que éste, así que la selección de tonos es un poco limitada. Creo que está dirigida a pieles claras, medias como mucho. Get yo ass in gear, L’oréal!

¿Habéis probado alguna base de maquillaje en polvo? ¿Qué pensáis de ellas respecto a otros formatos?