BECCA Backlight Priming Filter

Una de mis más recientes adquisiciones ha sido el Backlight Priming Filter de la marca australiana BECCA. Aunque se puede encontrar en varios sitios online, yo lo compré en la web de Space NK, ya que me ofrecían un pequeño descuento por mi cumpleaños, además de un regalo. No sé si es bueno que las webs en las que sueles comprar ofrezcan ofertas especiales por tu cumpleaños, porque luego el mismo mes te juntas con doscientas ofertas *dice en bajito, pa que no se note* y tó no pué ser…

Mi pijama es tan Outlander (la serie, no el Mitsubishi) que duele.

Una paisana mía que sigue el blog me mandó una muestra de este producto hace un tiempo, y aunque no tenía pensado hacerme con él, al final terminé añadiéndolo a mi cesta. Mi razón principal para resistirme a comprarlo fue que se parecía demasiado en cuanto a función a la Strobe Cream de MAC, que ya sabéis que me encanta. Sin embargo, la versión de BECCA no contiene aceites, lo que me encaja más con mi rutina facial del momento, según las recomendaciones de Farmacia Jiménez.

Yo catalogaría los dos productos como iluminadores líquidos, pero en una liga ligeramente diferente a la de los iluminadores líquidos de la misma BECCA, o los de NARS. Usados en puntos concretos, definitivamente añaden cierta luminosidad a la piel que os gustará si sois más bien de iluminadores discretos. Pero mi uso favorito es como prebase o incluso mezclados con la base, para tener un efecto general de piel hidratada y luminosa (ya sabéis que yo lo de la piel mate lo llevo mal).

Ambos productos me parecen un poco fuera de lugar si vuestra piel es grasa o muy grasa, con o sin imperfecciones. Lo que harían en estos casos es resaltar la producción de grasa y/o acentuar las imperfecciones y, hablando en general, por supuesto, ese efecto no es lo que suelen buscar pieles de este tipo.

Pero si tenéis la piel normal tirando a seca, muy seca, madura, etc. y os gusta a bit of glow, creo que deberíais añadir cualquiera de los dos a vuestro maquillaje diario (¡o para ocasiones especiales!).

Este producto de BECCA además huele increíblemente bien. Es como vacaciones en una playa recóndita de Australia, con uno de los Hemsworth untándote protector solar en la espalda.

¿Os gustan este tipo de productos? ¿Habéis probado BECCA?

Mizon Acence Blemish Out Pink Spot

Últimamente, al verme la cara cubierta de puntitos rosas en Snapchat, he recibido varios mensajes preguntándome qué era lo que me había puesto y para qué. No temáis, porque aquí viene Tita Cris con todos los descuentos.

Resulta que me veía en la necesidad de encontrar un tratamiento localizado para granitos o para lo-que-en-un-futuro-pudiera-ser-granito. De los de “mierda, un granito”, no de los de material de construcción.

Ésa ha sido terrible. Mil perdones.

Hace tiempo que probé el tratamiento bifásico de Mario Badescu (Drying Lotion) a base de una mezcla de calamina, zinc y ácido salicílico (entre otros) suspendida en una solución de alcohol. Aunque me gustó, cuando vi un día que estaba pululando por Cult Beauty este producto de la marca coreana Mizon, decidí serle infiel a Mario Badescu y seguidamente lo compré en eBay.

Este tipo de tratamientos, como el EradiKate de Kate Somerville o el Blemish Rx Drying Lotion de Bee Naturals (en iHerb, el próximo en mi lista), se aplica sobre la zona afectada con un bastoncillo de algodón impregnado en el sedimento rosa del fondo del bote. Normalmente se usa de noche, encima del último paso de vuestra rutina.

Le veo ciertas ventajas frente al de Mario Badescu:

  • Tiene un pelín más de producto por un poco menos de precio (alrededor de 12€ frente a casi 17€)
  • El de Mizon contiene algunos activos más a considerar, como aceite de árbol de té, diversos extractos de plantas calmantes y ácido glicólico en combinación con el salicílico.
  • Noto que, por lo menos en mi piel, es menos agresivo que el de Mario Badescu.
  • Y la botella es mucho más cuqui. Al César lo que es del César.

En cuanto a tratamientos para acné y granitos (y en cuanto a tratamientos en general), hay que ser realistas en cuanto a los resultados que esperamos. Este producto no elimina los granos, sino que ayuda a que granos puntuales o incipientes (que todavía no son pero que ya notas el bultito, o el poro agrandado previo) se calmen y se curen por su propia cuenta con más rapidez.

¿Habéis probado algún tratamiento de este tipo? ¿Os interesaría hacerlo?

Rojo Para Otoño: Chanel ‘Eros’ Stylo Yeux Waterproof

No sé si habréis probado los lápices de ojos Stylo Yeux Waterproof de Chanel. Yo no los había probado nunca, y al ver este color rojizo (928 Eros) en la nueva colección Le Rouge para otoño 2016, decidí hacerme con él.

AY MAMI.

Lo primero de todo: el color me encanta. Yo sé que no es para todo el mundo, que es un tono que mucha gente rechaza de entrada. Dejadme que os diga que es extremadamente favorecedor, especialmente en ojos marrones y especialmente si tienden algo al verde. El rojo es el color complementario del verde, lo que significa que poniéndolos cerca, el uno hace destacar al otro.

Este es el lápiz que llevaría un vampiro molón, de los que beben sangre y se churruscan a la luz del sol. Aquí lo llevo tanto en la línea de agua inferior como difuminado en las pestañas inferiores con la sombra roja del cuarteto Candeur et expérience, de la misma colección:

Creo que queda cool af.

Es un lápiz blando. Esto permite difuminarlo fácilmente, pero, al contrario de lo que suele suceder con lápices demasiado blandos, el color no se pierde. Tarda un poco más en fijarse que los 24/7 de Urban Decay, por ejemplo, pero una vez lo hace es muy resistente. Una de las cosas que más me sorprendió es que pinta con facilidad la línea de agua.

Al ser blando, me preocupa un poco usarlo en verano (sacarlo de casa ni de coña, no vaya a ser que vuelva con sopa de Eros en el bolso), pero como el color es más bien otoñal y yo en verano la verdad es que me maquillo poco (de cantidad y de frecuencia), pues sin más. Pero es una observación que me gustaría hacer para todas las interesadas en él que viváis en climas más cálidos que el mío.

También me gusta mucho el hecho de que sea automático, porque así no se desperdicia nada de producto. Trae un sacapuntas incorporado para darle forma al extremo del lápiz, aunque yo creo que no me va a hacer falta, porque lo usaré principalmente como en la foto de arriba.

Me ha gustado tanto, tanto, que me he comprado el otro tono de la colección, Agapé, un marrón. Me iba a comprar un segundo Eros, pero me contuve. Y hablando de Eros… pausa musical.

¿Qué es lo que más os gusta de la colección? ¿Os animaríais a llevar un lápiz rojizo?

Mi Top 5 de Labiales Naturales

Cuando hice esta entrada sobre mi top 5 de labiales potentes, os comenté que también tenía previsto hacer la de labiales nude, o más bien, naturales.

Digo naturales porque ya sabéis, y en toda mi historia blogueril lo he dicho, que los labios borrados no son lo mío. Ni los labios borrados, ni los tonos rosas claritos. En principio porque mis labios de por sí son muy claros, pero como el resto de mis rasgos es oscuro, creo que me favorece más un labio natural en un tono un pelín más oscuro que mi labio.

Los labiales que os voy a enseñar son mis cinco absolutamente favoritos, tanto por tono como por formulación. Hay otros que me gustan, pero estos son mIS fAVORITOS. Todos son en formato labial clásico y sólo uno es mate (el de Wet n Wild). Aunque en contraste con mi piel veraniega se ven todos más bien rosados (salvo Honeysuckle), la verdad es que todos tienen un subtono más bien marrón, salvo Adrienne que es más rosáceo.

Wet n Wild ‘Bare It All’

El único mate de los cinco. Me parece que todos los labiales de esta gama, MegaLast, tienen una calidad buenísima en relación con su precio, y para ser mates, son súper cómodos. Éste me gusta sobre todo acompañado del lápiz de labios ‘Hey Macadamia Ahey!’ de Catrice, que es un combo que me dijo una seguidora del blog hace tiempo y que compré con los ojos cerrados (casi).

Maybelline ‘Wooden Brown’

No tiene nombre la caca que os he dado con éste. No tengo mucho más que decir. El nuevo difiere muy poco del antiguo, y yo seguiré comprándolo hasta el final de los tiempos.

Bobbi Brown ‘Honeysuckle’

De éste también os he hablado alguna que otra vez. Me lo compré porque descubrí que era el que usaba la maquilladora de Stana Katic para su personaje de Beckett en Castle, por lo menos en las primeras temporadas. Me encanta. Es de ese tipo de cosas que nadie conoce mucho, pero que merecen que se conozca (por lo menos para que se venda bien y no lo descataloguen, las cosas como son). Éste sí es claramente marrón (o marrón claro #seewhatIdidthere) y me recuerda un poco a los típicos tonos beige de los 60. Probadlo si tenéis oportunidad.

Chanel ‘Adrienne’

Tengo varios productos favoritos de Chanel, pero si tuviera que destacar algo serían los labiales. Rouge Allure, Rouge Allure Velvet, Rouge Coco, Rouge Coco Shine… póngame-doce-paladas-en-el caseto-del fondo-del-jardín. Adrienne es un Rouge Coco inspirado en la tía de Coco Chanel, y lo compré porque, como tantas cosas, lo vi en varios vídeos de Youtube. No me decepcionó en absoluto, y aunque es un color que quizá yo no hubiera escogido para mí (por lo de ser un poco más rosa de lo que estoy acostumbrada), lo uso bastante.

Marc Jacobs ‘Role Play’

Siempre que paso por el stand de Marc Jacobs, escojo y pruebo el mismo labial: Role Play. Tenía intención de comprármelo, de estas veces que piensas “algún día cae”, cuando vi un set de minis que lo contenía. Y ahí ya… doomed. El maquillaje mini es que es muy cuqui, qué os voy a contar. Éste es algo más oscuro que todos los anteriores, pero sigue dando ese aspecto de tono natural. Y esta fórmula particular tiene un brillo espectacular (acabo de darme cuenta de esta rima al releer la entrada, me sale la literatura por los poros), no hace falta ni poner gloss encima. Fan.

¿Cuáles son vuestros favoritos?

Alicia Keys: La Política de la Cara Lavada

El pasado 28 de agosto se celebraron los Video Music Awards de la MTV, un espectáculo que crece cada año y cuyo objetivo es premiar a los mejores artistas en diferentes categorías relacionadas con los vídeos musicales.

Todos los años genera revuelo. El beso entre Madonna y Britney Spears, el Blurred Lines de Miley Cyrus, la interrupción de Kanye West a Taylor Swift, etc.

Este año, además de la espectacular actuación de Beyoncé 🍋🐝, llamó mucho la atención la decisión de Alicia Keys de ir sin una gota de maquillaje. A mí no me sorprendió mucho, porque sé que hace poco, la mujer-a-un-vozarrón-pegada ha escrito sobre su “liberación del maquillaje” (podéis leerlo aquí). Pero ha causado un revuelo importante, al menos online, y yo me pregunto: ¿por qué?.

El problema no es que Alicia Keys vaya sin maquillaje a los VMAs. Conozco a gente que no se ha maquillado nunca, ni siquiera en ocasiones especiales, y no generan comentario alguno en su entorno. No olvidemos que el maquillaje es una elección, y que, al final del día, cada uno puede hacer uso (o no) de él como le venga en gana. La misma Alicia ha dicho en su cuenta de Twitter que su decisión de no llevar maquillaje no implica que esté en contra de él.

El problema surge cuando se idoliza una elección a base de vilipendiar la otra, que es lo que está sucediendo online en algunos sectores (normalmente por parte de comentaristas masculinos… sorpresa #no). Ponen en un altar el no llevar maquillaje como la máxima expresión del empoderamiento femenino, y condenan otras conductas como las selfies ligeras de ropa de las hermanas Kardashian.

Pues miren, no. Para mí, Alicia Keys no simboliza más una mujer fuerte porque elija no llevar maquillaje, al igual que Kim Kardashian (por escoger a alguien cuyo uso del maquillaje sea archiconocido) no lo simboliza menos por llevarlo. Las personas que publican selfies con poca ropa no me parecen menos dignas. Alicia Keys no me parece valiente por no llevar maquillaje, pero respeto su elección si con ella se encuentra mejor consigo misma, así como la alabo por mostrar que esa elección existe.

Si consideramos la elección de Alicia Keys como valiente o de alguna manera fortalecedora para la figura femenina, de repente estamos condenando lo opuesto, como el hecho de vestir de cierta manera. Despreciamos el uso del maquillaje e idolizamos la cara desnuda, cosa que me huele un poco a victorianismo rancio.

No es obligación de nadie llevar maquillaje. Es una elección. Es, creo, perjudicial para las mujeres en particular y el resto de personas que lo utilizan, el momento en el que deja de ser una elección libre y pasa a  utilizarse para etiquetar a las personas en dos categorías opuestas, donde una conducta es aceptable y la otra no.